miércoles, enero 23, 2013

Resaca de contradicciones

No sé si quedarme porque no me has pedido que me vaya
o irme porque no has pedido que me quede...

sábado, enero 12, 2013

Vuelta de puntillas...

Después de tanto tiempo, siento que necesito vomitar todo lo que siento antes que explote.
A veces pienso que tantas complicaciones y tanta complejidad,tantas idas y venidas no tienen sentido, que todo es mucho más fácil se quiere o no se quiere...arriesgar, amar, ser feliz y tú ya has decidido, elegido o como quiera que lo llames.
Refugiarse en la cobardía???No lo voy a juzgar. Aunque creo que es la historia de tu vida, arriesgar?? No...quieres ser libre, no puedo cargar a nadie con alguien como yo, dices, tú te mereces algo mejor...
Qué estúpida manía confundir libertad con soledad os persigue a muchos.
No quieres que te quieran o que yo lo haga yo, tengo dudas. Dudas, contradicciones, miedos, todo regado durante estos dos años con tu música, tus letras, tu voz...esa que ahora cada vez que la oigo me duele como tu indiferencia, tus silencios y tus ya sabes como soy...
Nunca pensé que podía llegar a sentir lo que siento, pero sí  me enamoré y quizás la única vez que lo he hecho en mi vida, lo anterior fue todo una serie de catastróficas desdichas amorosas, pero entonces llegaste tú,  como una voz que me acompañaba en mis viajes y días más bajos para convertirte en algo real que pudimos tocar.
Tú y tu mirada verde...
Y otras veces pienso que me gustan tus contradicciones, que con nosotros las posibilidades nunca sepan, eso que me haces cada vez que te siento cerca...


                                             Lo mismo de siempre sin principio ni fin pero contigo...

miércoles, enero 05, 2011

Arrivederci...



Aún me acuerdo del momento en que abrí este blog, de todas las razones que me llevaron a hacerlo, y de cómo hice de él un rinconcito donde guardar muchos sentimientos, sensaciones, momentos especiales e impresiones, decepciones, ilusiones y sueños varios. Los guardé, los mimé, y los expuse ante ojos ajenos, ¿por qué? Porque ya de por sí mi cara refleja lo que me hace sentir pequeña, porque ya de por sí y desde siempre, he sido muy transparente.
Pero ahora, a estas alturas del blog, y sin tener el firme convencimiento de querer despedirme de él porque no es el momento, sí estoy decidida a dejarlo en estado de espera durante un tiempo...el justo, el necesario para verme con las fuerzas suficientes de pintar mis palabras con el optimismo más puro y de adornar cada esquina de esta, mi segunda casa, con colores más vivos. Pero ahora mismo, después de todo este tiempo tan lleno de recordatorios, tan completo de sensaciones nuevas, de sentimientos inesperados, de desilusiones, de cientos de minutos de incomprensión, de sorpresas, de caídas y subidas, de retornos y viajes, de regalos en forma de miradas y risas... me marcho durante un tiempo de este pequeñito, pero hermoso lar. 
Creo que lo que más necesito es iniciar un año nuevo como Dios manda. 
Es hora de levantar el brazo y extender los dedos para despedirme de partes de mi vida que, últimamente, no me han hecho demasiado bien. Evidentemente, no hay excusas que valgan, nunca he sido de buscar excusas inútiles. Todo se reduce a sensaciones, las más prematuras. Y sí, despedirse de ciertas personas duele, pero a veces sólo hace falta esperar a esos efectos secundarios que nos calmarán, y nos harán ver todo de otro color, o al menos, más claro. Y en realidad, no me encuentro en un momento clave en el que hacer o no hacer cosas radicales, sólo que me parece que nunca está de más hacer las cosas bien, poco a poco... Ser valiente y tener energía es un buen punto de partida. Creer en mí, centrarme en mis asignaturas pendientes y pensar que me merezco la compresión, aunque a veces sea demasiado impulsiva y el cariño que reparto en grandes dosis, debe convertirse en uno de los principios vitales que, de ponerlos en práctica, me facilitaría mucho las cosas. Y, como todo en la vida, lector@s, es cuestión de práctica.
Volveré por aquí cuando sea el momento.

martes, diciembre 28, 2010

Tristefeliz 2010. Hola 2011






Este año he reído 365 veces por lo menos y he llorado la mitad más o menos. He leído, he pasado tardes enteras en la biblioteca,

En Enero, los días pasaban grises, desiertos y el culpable desapareció definitivamente de mi vida.
En Febrero, apareciste vestido de blanco, despertando recuerdos olvidados. Sin saber cómo ni cuándo algo te eriza la piel y te rescata del naufragio, empecé compartir mis días con mi mejor amiga.
En Marzo, cumplí años rodeada de la gente que quiero y recordé. Me fabricaron sonrisas, una para cada día.
En Abril, intenté sonreír y tener esperanza. Pasé todas las noches frente al portátil y soñé todos los días antes de dormir. Vi a Supersubmarina.
En Mayo, fui  a Madrid, reí como nunca, vi al gran Ismael Serrano. Empezó algo, alguien importante me ayudó a volver a creer.
En Junio, tomé muchos cafés. Dí las gracias más sinceras de mi vida. Volví a fracasar y es que no era un camino fácil, pero como no, un verde impenetrable volvió a empujarme hacía adelante.
En Julio, volví a mi pueblo, grandes tardes de piscina y sol, recordé viejos tiempos con dos almas gemelas, hablamos de tonterías y reímos, reímos mucho.
En Agosto, conocí otro mundo, compartí con alguien algunos días, horas profundamente aprovechadas gracias a la tranquilidad que respiré.
En Septiembre, superé la prueba de fuego, conquiste universos, trepé un poquito más en la dirección adecuada, empecé con una rutina nueva.
En Octubre, llego el color ocre, hubo  días melancólicos, algo empezó a cambiar. Conocí gente nueva, entre ellos algunos buenos amigos.
En Noviembre, medité, pensé, recordé, alguien empezó a quedarse por el camino y seguí hacía adelante. Vi al maravilloso Quique González.
En Diciembre, he hecho caso a mi instinto, he llorado y he reído a partes iguales. La cobardía que tanto detesto ha estado otra vez. He comprado regalos.

Aunque está siendo un fin de año algo complicado por distintos motivos, este 2010 he aprendido que aunque te mueras de nostalgia, alguien puede aparecer y pintar todos tus días de rojo en el calendario, regalarte sonrisas todos los días y desaparecer. Crecí por dentro, aprendí de la tristeza y me hice amiga de la soledad. He aprendido que hay cosas que es mejor no soñarlas. He tenido días intensos y he llegado a la conclusión que seguiré poniendo el corazón en todo lo que haga, aunque con los años esté un poco más cansado. He descubierto como dice Vestusta Morla "que hay tanto idiota ahí fuera". Algunos días he estado equivocada y aunque no lo haya dicho siempre, he reconocido mi culpa.
Y a ti si te encuentras esto por casualidad, sólo decirte que sí, que has estado bastante presente este año en mi vida y ha sido importante para mi.
Gracias a todos los que me hicieron reír, los que compartieron mis días y a los que se perdieron por el camino.

jueves, diciembre 09, 2010

Voz en off


Una vez lei esto:

No eres lo que piensas
No eres lo que dices
No eres lo que proclamas si no existe nadie que te rebata
No eres lo que expones cuando sólo te observan los espectros

Eres lo que demuestras


Que decepción, que desengaño que algunas personas demuestren tan poco.